Cuando se trata de mejorar el aislamiento de un edificio, no hay margen para las dudas: elegir el método adecuado es clave para garantizar un resultado eficiente. Sin embargo, es común que exista cierta confusión entre los términos inyectado e insuflado, dos técnicas que, aunque similares, presentan diferencias importantes. ¿Cuál es la mejor opción? Depende de las características del espacio a aislar y de sus necesidades específicas. ¡Le contamos todo sobre las diferencias en este nuevo artículo de Aislacanal, especialistas en sistemas de aislamiento en Lugo!
Inyectado: máxima cobertura en espacios difíciles
El aislamiento inyectado consiste en la introducción de un material que, en muchos casos, se expande dentro de la cavidad. Se emplean productos como espumas de poliuretano, resinas o incluso lana de roca, aunque esta última se usa con mayor frecuencia en el insuflado.
El proceso de inyección se realiza a presión, permitiendo que el material se introduzca en todos los rincones, incluso en espacios irregulares o con obstáculos internos. Esto lo convierte en una opción idónea cuando se busca una barrera térmica y acústica más densa y rígida, ideal para fachadas o muros con cavidades complicadas.
Principales ventajas del inyectado:
- Cobertura total: Gracias a su capacidad de expansión, sella incluso las fisuras más pequeñas.
- Mayor rigidez: El aislamiento se mantiene estable con el tiempo, evitando desplazamientos del material.
- Versatilidad en su aplicación: Puede utilizarse en zonas donde el insuflado no lograría un relleno óptimo.
Insuflado: rapidez y eficiencia sin complicaciones
Por otro lado, el aislamiento insuflado se basa en la introducción de materiales en forma de partículas, como lana de roca, celulosa o perlas de poliestireno, utilizando baja presión. Este método es especialmente rápido, económico y limpio, ya que no requiere grandes perforaciones ni afecta a la estructura existente.
Estas son las principales ventajas del insuflado:
- Rapidez de instalación: El insuflado lo podemos ejecutar en pocas horas y sin necesidad de obras complicadas.
- Distribución uniforme: El material se reparte de manera homogénea dentro de la cavidad, eliminando los puentes térmicos.
- Ahorro energético inmediato: Reduce la pérdida de calor en invierno y mantiene la vivienda fresca en verano.
Es una opción especialmente recomendada para paredes con cámaras de aire, techos y suelos, donde se busca un aislamiento eficiente sin necesidad de grandes modificaciones.
¿Quedarse con insuflado o con proyectado?
La elección entre inyectado e insuflado dependerá del tipo de espacio a aislar y de los materiales adecuados para cada caso. Mientras que el inyectado ofrece una cobertura más rígida y estable en zonas complejas, el insuflado es una solución rápida, económica y efectiva en viviendas con cámaras de aire.
En ambos casos, los beneficios son evidentes: mayor confort térmico, reducción del consumo energético, aislamiento acústico y prevención de problemas como la condensación o la aparición de moho.
Adiós a problemas como las paredes frías con Aislacanal
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